Hay algunos instrumentistas que son capaces de seguir fielmente una partitura en todos sus detalles, escritos o contextuales. También hay intérpretes; los que añaden algo de su personalidad en la ejecución. Finalmente, hay quienes, músicos al servicio de la música, interiorizan cada obra que tocan, dejándose impregnar por la escritura y el espíritu del autor, para dejarla fluir luego desde su interior. Núñez parece avanzar en esta última dirección; ojalá no se tuerza su camino.Así, con la naturalidad más pasmosa, ésa que mana de la interiorización antes aludida, Núñez va exponiendo las distintas voces y planos sonoros de la Partita en Do menor de Bach, en un trabajo delicado y firme de construcción contrapuntística. El más pianístico y puro Bach, por encima de estériles polémicas sobre la conveniencia del uso -material para unos, mental…
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