Con motivo del primer centenario de El amor brujo de Manuel de Falla, el Festival Internacional de Música y Danza de Granada ha apostado por una producción escénica de esta genial obra del compositor gaditano (aunque, por otra parte, tan granadino). Una apuesta que ha obtenido un enorme éxito de público, algo que era evidente al contemplar el magnífico aspecto de toda una Plaza de toros de San Lázaro prácticamente llena hasta la bandera. Para ello ha apelado a la misma receta de aquellos Carmina Burana del pasado año: La Fura dels Baus, Manuel Hernández-Silva y “su” Orquesta Joven de Andalucía. No obstante, como veremos enseguida, en esta ocasión había una baza más en juego. Y menuda baza, pues la cantaora Marina Heredia se erigió, al menos artísticamente, en la protagonista absoluta de la noche. No era para menos, pues supo aprovechar…
Comentarios