Un concierto verdaderamente extraordinario celebró el vigésimo quinto aniversario de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, para el cual se había solicitado en anteriores conciertos la colaboración de los aficionados en forma de encuestas sobre los títulos que formarían el programa del mismo, a elegir entre una amplia y surtida preselección. Al mismo tiempo seguía palpable el ambiente de inquietud y preocupación en torno a la financiación, manejos políticos y, en definitiva, futuro de la orquesta que ésta ha sabido trasladar a la sociedad sevillana durante las últimas semanas y que se ha concretado en ese lazo verde de solidaridad que mostraban ya tanto músicos como espectadores, amén del propio director musical.
Tras una breve y amena proyección en torno a los veinticinco años de vida del conjunto sinfónico sevillano, una presentadora…
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