No es habitual que el compositor se dirija al público, micrófono en ristre, para presentar la obra que somete a su juicio en estreno absoluto. Pero bastó un empujoncito de Paul Daniel -después de dar la bienvenida en el arranque de la nueva temporada de la Real Filharmonía y felicitarse por el aumento de abonados- para que Fernando Buide se animase a explicar que sus Pasaxes se basan en sendos poemas del gallego Gonzalo Hermo y del londinense Edward Thomas, que a ambos les ha puesto música calmada, y que para unirlos ha escrito un interludio orquestal que crece en velocidad y en intensidad “hasta estrellarse contra un muro”. Ciertamente, los veinte minutos largos de la obra comienzan y terminan en ambiente tranquilo, pero la música de Buide carga esa aparente placidez con ansiedad -los textos así lo reclaman- tanto en la parte solista…
Comentarios