Con siglo y medio de existencia, la música procesional andaluza, en general, y sevillana en particular, tiene un considerable patrimonio a sus espaldas que, si bien es heterogéneo en variedad y calidad, atesora un importante número de obras maestras. En 1921, Diaghilev y Stravinsky visitaron la semana santa de Sevilla y, al escuchar por primera vez una marcha procesional tras un paso exclamó: “estoy escuchando lo que veo y viendo lo que escucho”. Difícilmente puede expresarse mejor la conjunción de una forma musical y su función social o, en este caso, religiosa.
En las últimas dos décadas, con la aparición de las orquestas sinfónicas andaluzas profesionales y, dado su carácter público, su atención a la cultura local, se han desarrollado experiencias muy interesantes en la línea de adaptaciones sinfónicas de estas obras, fundamentalmente…
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