En un momento tan delicado en Europa como el que el Brexit representa, pensar en las formaciones corales británicas nos remite al tiempo en que gracias a estos conjuntos buena parte de la polifonía ibérica se investigó y editó por directores y musicólogos ingleses: ese proceso de diálogo cultural que muchos hubiésemos deseado como archipiélago y casa común europea, y no la pugna de intereses que ha propiciado tan decepcionante y abrupta ruptura (porque, lo maquillen ahora como lo maquillen, a lo que asistimos es a un fracaso histórico -reversible, en todo caso- que marcará a varias generaciones: como frustración, a quienes vieron crecer el proyecto de la Unión Europea; como traba y barrera, a quienes pretendan acercarse a las muchas posibilidades que Gran Bretaña representa).
Pero no ha sido hoy la polifonía renacentista española, ni la…
Comentarios