El habitual concierto de primavera de la Orquesta Joven de Andalucía volvió a traernos ese ambiente tan especial y entrañable que se genera ante la asistencia tanto de familias de los componentes como de antiguos miembros y aficionados en general. Las apariciones de esta formación se concentran en encuentros más o menos trimestrales, últimamente en la estratégica localidad de Mollina y casi siempre al hilo de algún periodo vacacional, en torno a los cuales se prepara un programa de concierto que después es ofrecido en algunos auditorios o teatros de la comunidad autónoma. En esta ocasión, la cita revestía un sabor agridulce pues suponía la despedida Manuel Hernández-Silva como director titular, figura indiscutible para comprender el evidente crecimiento artístico de la OJA en los últimos años. En su correspondiente comunicado de prensa…
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