No es muy dada la programación de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla (ROSS) a ofrecer programas monográficos ni unidos por algún nexo temático. Aspecto que parece superarse desde la llegada de Alain Lombard a la dirección artística. Así lo atestigua, este programa dedicado íntegramente a Chaicovsqui que ahora comentamos, o el dedicado a Ravel que tendrá lugar los días 6 y 7 de junio.Es de agradecer dejar de lado de vez en cuando el esquema de las tres obras de rigor, una primera breve y poco difundida, un concierto solista, y la sinfonía de turno, para presentar perfiles de compositores, aún cuando estos sean tan célebres y las obras tan populares como es el caso.Ciertamente escuchar otra vez el Concierto para violín Op. 35 de Chaicovsqui mueve a pocos al asombro o la emoción. Pero cuando descubrimos a un talento tan joven como Vadim…
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