Con su delicado aspecto juvenil, refinada sensibilidad musical y asombrosa destreza en bolillos y teclado, la japonesa Nanae Mimura, duende de la marimba, encantó a los oyentes, en su presentación como solista junto a la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), dirigida por Marvin Araya, el jueves 11, en el teatro Melico Salazar.En la primera parte, sostenido por el acompañamiento apegado del director y el conjunto, el arreglo de Mimura del famoso Introducción y rondó caprichoso de Camille Saint-Saëns (1835-1921), mantuvo bastante de la elegancia y fulgor del original para violín y orquesta, que data de 1863.A juzgar por el Concierto para marimba y orquesta, opus 148, de Tomas Svoboda, escrito en 1995, que se oyó a continuación, este compositor estadounidense --nacido en París, en 1939, de padres checos-- ha desarrollado un lenguaje politonal…
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