Uno de los conciertos estrella de la temporada de la OSCyL, el de Carmen en versión de concierto, se saldó con un éxito indiscutible de público, parte del cual se puso en pie y vitoreó a los intérpretes. Puede ser un buen preludio para la pequeña gira que la orquesta —unida al Ensemble Matheus— lleva a cabo en Francia con la misma obra, sobre todo para el concierto de Versalles, el más importante.
Como ocurre siempre, todo tiene sus matices. Jean-Christophe Spinosi es un director imprevisible, que exhibe (nunca mejor dicho) unos modos muy personales a la hora de ensayar, lo que provoca que no todos los músicos acepten su “creatividad inmediata” y sus cambios de última hora. En este caso, el grupo instrumental incluía músicos que conocen muy bien a Spinosi, y la verdad es que el resultado fue fantástico.
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