Lucia di Lammermoor, la maravillosa ópera de Gaetano Donizzetti y seguramente el buque insignia de aquello que llamamos 'bel canto', subió a escena en el Gran Teatro cordobés para cerrar la temporada lírica en curso que se iniciara el pasado noviembre con La traviata verdiana. Un título de repertorio y de acertada elección en este caso, qué duda cabe, pues no ha sido disfrutado en la historia reciente del teatro al igual que otros tantos que son esperados ansiosamente por los aficionados cordobeses (Elisir, Barbiere, Turandot, Macbeth, Aída, Norma,...).La producción escénica que el Festival de Ópera de Oviedo encargara a Emilio Sagi y que fuera estrenada el pasado mes de diciembre ya ha sido comentada desde estas mismas páginas. Solamente añadir que su presentación cordobesa, para quien esto suscribe y a juzgar por las reacciones de la…
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