La dirección artística de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León ha consolidado esta temporada la costumbre de crear eventos alrededor de determinados conciertos: ocurrió en el “Festival Rajmáninov” de hace pocas fechas, con un magnífico maratón de tres días, que incluyó las tres sinfonías, el Concierto para piano n.º 3 dentro del abono de Temporada, y además una matiné que constó distintas actividades y en la que Nikolai Lugansky maravilló con Preludios op. 23 y op. 32.
En esta ocasión, durante el fin de semana se realizaron unos talleres explicativos a cargo de Yamaha sobre el mundo del piano, pero el complemento principal se desarrolló antes del concierto y alcanzó buena repercusión mediática y de público. Se bautizó como Todo piano, estuvo encabezado por las hermanas Labèque y consistió en la interacción de más de 50 pianos, que…
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