El duodécimo concierto de abono de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla trajo a los atriles obras de Mozart y Beethoven, tanto género sinfónico como arias de concierto de cada uno de ambos genios de la composición musical. Como director invitado para la ocasión, Junichi Hirokami ofreció una inicial obertura Egmont de trazo grueso, bien “cargado” e intenso por parte de la cuerda” y ejecución rotunda. No obstante, el director japonés se mantuvo en un discreto y segundo plano (por lo demás acertado, visto lo que vino después) en sendas arias de concierto.
Berna Perles, a quien el mes pasado vimos como Fiordiligi en el malagueño Teatro Cervantes, posee una voz lírica dotada de importante elasticidad y cierta anchura en el centro que le permitió salir airosa en sendas arias de concierto, a despecho de un timbre un punto impersonal y una zona…
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