Tal y como el pasado mes de junio afirmé, cuando la temporada 2018-2019 de la Orquesta Sinfónica de Galicia fue presentada, la programación que Dima Slobodeniouk y Andrés Lacasa nos ofrecerán en el Palacio de la Ópera durante los próximos nueve meses no hará más que reincidir en los viejos vicios enquistados desde hace décadas en la OSG; destacadamente, en una preocupante falta de originalidad, en un anquilosado monolitismo orquestal (el diálogo entre géneros instrumentales y estilísticos es prácticamente desconocido en dicho escenario), y en partituras «cuya sola presencia -escribía entonces- nos lleva a preguntarnos cuántas veces no se habrán programado en Coruña»; algo que me cuestionaba si respondía a la dejadez, a la rutina, al ahorro o a la falta de conocimientos sobre el repertorio disponible para una formación como la herculina.…
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