El Concierto para piano nº1 de Rachmaninov no ofrece la inspiración y profundidad que sí advertimos en obras posteriores del compositor para el mismo formato. Sin embargo, probablemente ahí radica su interés, esto es, en atisbar su temprana apuesta por las raíces eslavas, por su trasfondo decididamente romántico y por determinados rasgos técnicos (esas poderosas octavas, las progresiones armónicas, el tratamiento del piano en las melodías orquestales…). Mucho de ello pudimos comprobar en el tercer concierto de la temporada de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, cuya primera parte consistió en una sólida lectura de esta obra de Rachmaninov por parte de Hiroo Sato con dirección de Andrés Salado. El ganador del primer premio del Concurso Internacional de Música María Canals hace dos años, pese a un inicio con un sentido del ritmo y del…
Comentarios