No parece injustificado el interés generado ante lo que probablemente era la cita musical más suculenta de la presente temporada de abono de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. El musicalmente densísimo programa comprendía dos obras tan comprometidas como lo son, a nivel concertístico, el Concierto para violín de Chaicovsqui y, a nivel sinfónico, nada más y nada menos que Una sinfonía alpina de Strauss. Y avancemos ya que los resultados estuvieron, desde luego, a la altura de las circunstancias.
Seguramente ya la primera parte compensó por sí sola la asistencia a este concierto, pese al retraso de media hora con el que empezó el concierto (“por motivos técnicos”¡!). Y es que, si la obertura del Guglielmo Tell rossiniano fue radiante, la versión del Concierto para violín y orquesta de Chaicovsqui ofrecida por Patricia Kopatchinskaja fue…
Comentarios