Muchas veces las buenas intenciones no cuentan. En un nuevo intento por recuperar un título olvidado de nuestra lírica, en este caso de Joaquín Gaztambide, la siempre loable voluntad del Teatro de la Zarzuela, con su director Daniel Bianco al frente, vuelve a errar el tiro al plantear la adaptación del mismo, evitando hilar fino.
Pese a ocupar un segundo e inmerecido puesto en la historia de la música teatral española, Gaztambide es uno de los mayores representantes de la zarzuela moderna y tiene el honor de haber sido padre fundador del coliseo de la Calle de Jovellanos junto a los compositores Barbieri, Oudrid, Hernando e Inzenga. Tras irreprochables y exitosas recuperaciones suyas temporadas atrás en este teatro como El juramento o El estreno de una artista, la propuesta ahora es la de resucitar una ópera cómica que no ve la luz desde…
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