La voz de tenor no era la más solicitada en el barroco, salvo por la presencia de auténticas estrellas como Silvio Garghetti en Viena (figura recuperada recientemente por Markus Miesenberger en un recital para Pan Classics), o Francesco Borosini en Viena y en Londres, donde trabajó con Handel, un compositor que demandó esta cuerda tanto en ópera como en oratorio, como recordaban hace más de una década dos recitales de Ian Bostridge (Emi) y Mark Padmore (Harmonia Mundi).
En los últimos años el gran tenor barroco europeo tiene nombre español: Juan Sancho. El sevillano tiene ya a sus espaldas una discografía de primer orden, ligada a su asociación con George Petrou y su orquesta, Armonia Atenea, y al contratenor Max Emanuel Cenčić, con quienes ha grabado integrales referenciales para el sello Decca de Arminio y Alessandro de Handel, Siroe,…
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