Violines: tercera descendente, sexta ascendente; la madera respondiendo a contratiempo; a continuación lo mismo pero una segunda más grave; diseños arpegiados de violonchelos y violas, los contrabajos sosteniendo el mi como fundamento… La Cuarta de Brahms posee un comienzo cautivador. Es de una belleza que no se agota en su propia identidad, si no que engendra otras bellezas de forma imparable, hasta el final, no del movimiento, sino de la sinfonía completa. Esto es ciencia, es arte, es magia. Auténtica magia. Hacer desaparecer la Estatua de la Libertad es sólo ilusión, una llamativa nonada, sabemos que no se ha ido, que sigue ahí aunque no la veamos. Hacer aparecer la Cuarta de Brahms ¡eso sí que es magia! Primero la del compositor, que nos trajo la obra vete a saber de dónde (¿no da vértigo pensar que hubo un momento en el que una gran…
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