En un posible catálogo de las composiciones agrupadas bajo el nombre de “Clásicos Populares”, el Moldava (o Vltava, en checo), de Bedrich Smetana, es muy probable que ocupase uno de los puestos más altos, en cuanto a popularidad, en dicha lista. Sin embargo, ese poema sinfónico es el segundo de los seis que forman la gran obra orquestal del compositor bohemio que es Mi Patria (Má Vlast), ciclo de poemas sinfónicos que es infrecuente en las salas de conciertos fuera de la República Checa (antes parte de Checoslovaquia). Incluso en la propia Chequia, y concretamente en Praga, se suele interpretar en un mismo concierto en ocasiones especiales, en fechas conmemorativas. Entre los recuerdo de quien escribe esta líneas está una magnífica interpretación de Václav Neuman al frente de la Orquesta Filarmónica Checa en la Sala Dvorak del Rudolfinum…
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