Cuando arrecia la polémica en torno al presente y futuro de la OCNE, conviene que nos visiten agrupaciones con estatuto de autogobierno como la Orquesta Sinfónica de Londres, la más antigua de la capital británica y la más inglesa de las orquestas londinenses. Inglesa, sobre todo, por su escuela de cuerda, originaria de los grandes conservatorios y academias de música de la ciudad del Támesis; por su rara mezcla de facilidad para la lectura a primera vista y disciplina y espíritu de trabajo en los ensayos, a los que nunca se niegan; y por la ductilidad para que el maestro de turno, si así lo quiere y lo sabe hacer, obtenga de esta orquesta el sonido que desee.Las secciones de viento y madera son, a la vez, virtuosas y de bello sonido, más próximo al que en su día se llamaba francés que al austro-alemán. Los metales, sin embargo, son cada…
Comentarios