Y con el buen sabor de boca dejado por la formación la tarde anterior volvimos a encontrarnos en el Auditorio Nacional de Madrid ese mismo público que aplaudió a rabiar a los noruegos. Y de nuevo, esta vez con mayor enturiasmo si cabe, el triunfo de la formación fue mas que sobresaliente.Esta vez jugamos con el hecho de presentarse como solista a uno de los grandes del instrumento en España, Joaquín Achúcarro, que redondeó la velada con una emocionante versión del concierto de Grieg. Y por supuesto, España en el auditorio reventó en una mas que merecida salva de aplausos y piropos al susodicho, asentando que el producto nacional está aún en alza y que hemos sido y somos una buena cuna de grandes en el mundo de la empresa musical clásica.Lo programado para esta segunda sesión no tenía ningún desperdicio. De nuevo un esquema comodín:…
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