En los departamentos de Estudios Culturales de las facultades de Letras y Humanidades estadounidenses se acuñó, hace relativamente poco tiempo y a manera de pecado capital, fruto, al parecer, del colonialismo occidental, el sintagma “apropiación cultural” para referirse al uso de la gastronomía, vestuario, instrumentos y géneros musicales, literatura, costumbres en general y demás elementos propios de otras culturas -cuanto más ninguneadas, peor el delito- en creaciones, hábitos y productos de la cultura occidental. Por otro lado, los multiculturalistas del relativismo posmoderno prefieren verlo como fusión o mestizaje de elementos culturales, y lo alaban sin el menor juicio crítico del resultado de dicha fusión.
Viene a cuento esta breve introducción del concierto de la ONE del pasado 16 de junio para dar noticia del estreno absoluto de…
Comentarios