De la Apulia a la corte de Felipe V, pasando por Londres y Viena; reflejos y sombras a la incierta luz de la memoria; pelucas empolvadas, sedeños casacones; monarcas que se disputan la posesión del divino eunuco: Yo, Farinelli, el capón es un espectáculo atípico, mezcla de teatro y recital de música barroca, una suerte de caleidoscopio en torno a los recuerdos de Carlo Broschi, uno de los más celebres cantantes del siglo XVIII.
El guión, de Manuel Gutiérrez Aragón, adaptación de la novela homónima de Jesús Ruiz Mantilla, tiene como hilo argumental unas memorias supuestamente escritas por el soprano en el ocaso de su vida, en Bolonia. La representación está a cargo del actor Miguel Rellán y el contratenor Carlos Mena, ambos acompañados por la orquesta Forma Antiqua, bajo la dirección del asturiano Aarón Zapico. Las intervenciones del…
Comentarios