Comentaba en mi anterior reseña la tranquilidad de un festival como el Bal y Gay de Foz, que deja tiempo abundante para ir a la playa pero sobre todo para disfrutar de una zona de Galicia, la Mariña Lucense, llena de encantos que no se limitan a la Playa de las Catedrales -situada a ocho kilómetros- o el famoso “banco más bonito del mundo”, ahora tan de moda. No es este el sitio para anunciar los encantos turísticos de Foz pero créanme cuando les digo que esta zona es idílica (y se come bien).
Sin embargo poca tranquilidad hubo ayer en el concierto programado. Se trataba del concierto infantil del festival, a cargo del grupo de cuerdas Arcos Iris, compuesto por media docena de músicos de la Orquesta Sinfónica de Galicia-OSG. Ya había observado la gran cantidad de niños que había en Foz, pero lo atribuí a los veraneantes, sin embargo el…
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