Hay quien piensa que la felicidad es como un estado de vida ideal, superior, casi inalcanzable, en el que uno se sentiría transportado por encima del común de los mortales. Para otros, consiste en el gozo de las situaciones habituales, domésticas, aquellas pequeñas cosas de las que hablaba Serrat en su canción, esos pequeños regalos que la vida va ofreciendo cada día y que algunos saben gozar sin más esfuerzo que alargar la mano y tomar, levantar la vista y ver.O prestar oídos atentos y escuchar. De uno y otro tipo de felicidad nos ha proporcionado buenas dosis la Orquesta Sinfónica de Galicia. Por todas ellas, gracias y ¡¡felicidades!! La Sinfónica cumple diez años, y quienes asistimos a su primer concierto -aquel 15 de Mayo de 1992, tan lejano en el tiempo, pero tan cercano en el sentimiento- no podemos por menos de sentirnos de algún…
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