El modernismo en el estricto ámbito del teatro lírico español es, aún hoy en día, un movimiento artístico menos reconocido de lo que debiera. La labor en defensa de esta tendencia, liderada por la figura de Gregorio Martínez Sierra y su esposa María Lejárraga, dio muy buenos frutos gracias a ambos, aunque no especialmente abundantes para la música escénica nacional. La zarzuela de 1914 Las golondrinas del malogrado José María Usandizaga, posteriormente reconvertida en ópera por el hermano del compositor, es quizá el mejor y más refinado ejemplo de estas inquietudes músico-teatrales de principios del siglo XX, cuyo germen parte de la pieza teatral Saltimbanquis de Martínez Sierra y del más desarrollado drama Ocells de pas de Santiago Rusiñol, con el mundo del circo como telón de fondo argumental.
Esta senda renovadora y ciertamente…
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