“Jugando con Beethoven”, reza el título del concierto. Por supuesto se refiere en exclusiva a la segunda obra en cartel, en la que John Adams realmente juega con diferentes temas del genio de Bonn (ninguno, por cierto, de su Segunda Sinfonía). Porque con la Sinfonía en Re mayor lo último que hizo Paul Daniel fue jugar; al contrario, se la tomó muy en serio. Y porque no hay nada de Beethoven en la obra de Anna Clyne que abría plaza; pero sí mucho juego en una pieza concebida específicamente para el jolgorio multitudinario de “La Última Noche de los Proms” en su edición de 2013.
Riccardo Muti conoce bien a Anna Clyne (Londres, 1980) porque fue compositora residente en la Sinfónica de Chicago hace unos años. De su trabajo dice el maestro napolitano que “se sitúa en la dirección del drama interior en una especie de tormenta espiritual”. Esta…
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