El reconocido pianista polaco Krystian Zimerman ofreció recientemente en el auditorio de la Capital Europea de la Cultura un recital de lujo, centrado en el pianismo del último de los grandes románticos vieneses, Johannes Brahms (Hamburgo,1833 - Viena,1897). Este genio del teclado, que no acostumbra a dejarse ver mucho en público, gustó a todos los allí presentes, sobre todo al numeroso público joven, con un programa monotemático y arriesgado, que exigió en todo momento al intérprete de su máxima fuerza física y su virtuosismo instrumental.Seguidor de los pasos del intérprete romántico por excelencia, Arthur Rubinstein, Zimerman llenó el ancho auditorio con su sonoridad brillante, firme y tímida a la vez, genuinamente romántica; sin caer en excesos o artificiosidades fáciles como el rubato que usaba en medidas ocasiones. Su…
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