Como ha explicado en alguna ocasión el que fue gran alcalde y renovador de Santiago de Compostela a finales del siglo XX, Xerardo Estévez, la consecución de un auditorio para la capital gallega fue el resultado de un arduo proceso administrativo que concluyó con la inauguración, el 20 de octubre de 1989, del Auditorio de Galicia. Este edificio (que, a su vez, revitalizó una zona deprimida de la ciudad, dando salida a la voluntad de desarrollar proyectos urbanísticos que aunasen cultura y justicia social: uno de los ejes del proyecto político de Estévez) se incardinó, asimismo, en otras de las señas de identidad arquetípicas del mandato del entonces regidor compostelano: conjugar lo gallego con lo internacional, y la tradición con la modernidad, algo que a primera vista es perceptible en el diseño del propio Auditorio, obra de los…
Comentarios