Si existe un montaje de zarzuela especialmente querido y apreciado por todo aficionado que ya peina ciertas canas ese es sin lugar a dudas el de
La del manojo de rosas
que firmó Emilio
Sagi
en 1990. 30 años después, y como si no hubiera pasado el tiempo, la producción regresa al escenario del
Teatro de la Zarzuela
en estos tiempos de pandemia con total naturalidad, tras haber sido repuesta en varias ocasiones a lo largo de estas tres décadas y haber hecho las delicias de diversas generaciones de espectadores.
Y es que el
Manojo
de Sagi es quizá el mayor emblema del regista asturiano, al menos en relación con el teatro lírico español, pues el resultado artístico conseguido con la puesta en escena del sainete lírico madrileño de Pablo
Sorozábal, a su vez una de las creaciones más taquilleras del músico…
Comentarios