Como cita prenavideña, la Compañía Nacional de Danza ha recalado en el Teatro de la Zarzuela para presentar la primera gran coreografía firmada por su actual director artístico, Joaquín de Luz. El clásico elegido ha sido Giselle, del compositor Adolph Adam, ballet precursor donde los haya y modelo del género de la danza decimonónica, en una nueva versión que conserva las esencias originales y que rinde a su vez homenaje a la figura del escritor romántico Gustavo Adolfo Bécquer, cuando se conmemoran precisamente 150 años de su fallecimiento. Por todo ello, y por ver de nuevo ballet clásico en Jovellanos, había mucha expectación en este estreno al que asistimos.
Tanto el ballet como el autor son coetáneos (Bécquer nació en 1836 y la pieza se estrenó en la Ópera de París en 1841), y el engarce entre ambos se establece a partir de la poesía…
Comentarios