Cuatro meses después de la cancelación de la primera fecha prevista por el arrecio de la pandemia, este atractivo concierto a cargo de Pablo García-López y la Orquesta de Córdoba finalmente pudo tener lugar en su concepción inicial, bien que con todas las medidas sanitarias de seguridad y una hora, las cuatro de la tarde, ciertamente desacostumbrada. Ambas cuestiones evidenciaron una merma del aforo pero en absoluto redujeron el interés y el disfrute de lo que ha sido, musicalmente hablando, un trabajo muy bien hecho. No en vano, gran parte de las melodías ofrecidas en este concierto aparecían ya en el reciente trabajo discográfico del cantante cordobés que, grabado poco antes del pasado verano y bajo el título Rutas, recoge la esencia de "la canción española de concierto", eso sí, aquí acompañado – con gran acierto - por el piano de…
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