Gran éxito el del concierto n.º 12 de la OSCyL, esencialmente por una violinista portentosa que, junto a la OSCyL y a François López-Ferrer, firmó un Concierto para violín de Brahms tan perfecto técnicamente como repleto de personalidad. El tempo fue lento, y el director marcó mucho los acentos en una concepción muy alemana, con ese sonido rotundo que todos identificamos con el Brahms de algunos directores tradicionales. La coordinación fue fantástica, y orquesta y solista remaron en una dirección consensuada sin ningún problema, con interacciones dignas de elogio, como por ejemplo en los ataques arrebatados de ciertas frases de la solista, respondidos especularmente por el grupo.
La evolución de Clara-Jumi Kang ha sido magnífica. Ya en la anterior visita al Centro Cultural Miguel Delibes, cuando interpretó el Concierto para violín de…
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