España - Galicia

Una evocación de los recitales íntimos del capitán Nemo

Xoán M. Carreira
martes, 1 de junio de 2021
Zoar Ensemble en el Aquarium Finisterrae © 2021 by Xurxo Gómez-Chao Zoar Ensemble en el Aquarium Finisterrae © 2021 by Xurxo Gómez-Chao
A Coruña, domingo, 23 de mayo de 2021. Aquarium Finisterrae. Sala Nautilus. Zoar Ensemble. Fernando Buide, Mesetas. Arnold Schöenberg, Quinteto para vientos op 26. Cuarto concierto del Proxecto 20/21 de la Sinfónica de Galicia en el Festival Resis 2021. Aforo 25 localidades.
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Según se lee en sus folletos promocionales, el Festival Resis desarrolla un proyecto que pone en valor las últimas creaciones en el campo de la música contemporánea en lugares alternativos de representación que salientan nuestro patrimonio arquitectónico.

El objetivo de ofrecer conciertos en lugares alternativos de representación se ha cumplido en los trece primeros del actual festival, celebrados en locales con aforos muy limitados, que no fueron pensados para actividades musicales y que son inadecuados para las mismas debido al fuerte ruido ambiental, a menudo debido a las máquinas de dichos locales. Tal es el caso de la la Sala Nautilus así descrita por la web de los Museos Científicos Coruñeses:

La sala más espectacular del Aquarium FinisterraeFue diseñada para ofrecer una experiencia emocional única. Está sumergida en una gran piscina de cinco millones de litros de capacidad y su decoración recuerda a la del gabinete del capitán Nemo a bordo del submarino Nautilus. Alrededor de la sala nadan los peces de mayor tamaño del acuario, como los tiburones, corvinas, seriolas, doradas, lubinas y meros. También hay bancos de caballas y jureles. Periódicamente, en sincronía con una música compuesta específicamente para esta sala por Luís Delgado, se ilumina la zona central, que alberga una colección de diversos objetos antiguos relacionados con el mar.

Una colección de objetos antiguos protegida por una malla metálica que, durante el concierto del Zoar Ensemble, vibraron con el impacto sonoro de la muy cercana trompa cuyo pabellón estaba enfocado directamente hacia un panel de cristal que rebotaba el sonido contra la malla y los objetos. Dicha fuente de ruido aleatorio competía en intensidad con el ruido monótono de las máquinas que oxigenan los cinco millones de litros de la piscina que rodeaba al Zoar Ensemble y a sus veinticinco oyentes apiñados en el reducido espacio de esa esquina de la Sala Nautilus.

El Zoar Ensemble en la Sala Nautilus. © 2021 by Xurxo Gómez-Chao.El Zoar Ensemble en la Sala Nautilus. © 2021 by Xurxo Gómez-Chao.

Esas fueron las circunstancias en las que el Zoar Ensemble ofreció el estreno absoluto de Mesetas de Fernando Buide y el estreno en Galicia del Quinteto de vientos (1924) de Arnold Schönberg, una obra próxima a cumplir su centenario. Y, dadas las circunstancias, considero que no sería ético publicar ni una evaluación crítica de las interpretaciones, ni de la obra Mesetas, compuesta para el Proyecto 20/21, que incluye el encargo y estreno de veinte obras de otros tantos compositores y compositoras gallegas a cargo de once grupos de cámara de la Orquesta Sinfónica de Galicia. 

No sería ético publicar una evaluación crítica de una interpretación y un estreno que no se pudieron escuchar. Pero tampoco la puedo publicar por respeto a la competencia profesional del Zoar Ensemble que he disfrutado siempre que he tenido oportunidad de escucharlos. Confieso que me entristeció verlos luchar hasta la extenuación contra tan poderosas agresiones acústicas.

Algo semejante sucede con el estreno de Mesetas, en el que estaba muy interesado puesto que era la rara oportunidad de escuchar una obra para vientos compuesta por un organista-compositor de alto nivel, Fernando Buide sobre el cual hemos publicado medio centenar de noticias y críticas en mundoclasico.com

O falar non ten cancelas

Volviendo a la propaganda del Festival Resis, en ella se puede leer que de la unión entre la música contemporánea y los espacios alternativos nace una correspondencia entre el sonido y el espacio que interactúa en un entorno abierto y próximo con el público. Dado que 

La música contemporánea propone desafíos únicos que intérprete y público deben abordar desde un renovado y mucho más amplio enfoque de la técnica, de la escucha y de las sensaciones.

Tras este concierto del Zoar Ensemble hemos conseguido saber el motivo por el cual determinados espacios, como la Sala Nautilus, son una alternativa cierta al sentido común y al respeto hacia los intérpretes y el público. 

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