Cuando se anunció que se programaría una ópera en Tarragona, en el marco de los Festivales de Verano, una sensación de inesperada felicidad recorrió las almas de los melómanos tarraconenses. Después de tanta cancelación, tanto recorte y tanta limitación, por fin una sorpresa feliz. Sepa el amable lector que Tarragona es la única capital de provincia española que no tiene un auditorio o sala de conciertos y que, para más inri, su teatro se cae a trozos por segunda vez. No el viejo Teatre Metropol, sino el nuevo Teatre Tarragona; a trozos y por segunda vez.
La ópera no es ajena a Tarragona. Por aquí han pasado regularmente Ópera 2000 y los Amics de l’òpera de Sabadell. También hubo ópera y zarzuela en el Auditorio del Camp de Mart muchos años atrás. Pero aquí se trata de una producción propia, casi ex nihilo, más sorprendente todavía en…
Comentarios