Uno de los indudables atractivos de la presente edición
del Festival Internacional de Santander ha sido la presencia de una Anne-Sophie
Mutter que viene retomando su actividad en los principales escenarios
internacionales tras el inevitable parón provocado por la pandemia. Acompañada al
piano por el competente Lambert Orkis, habitual compañero de gira, la violinista
alemana no defraudó las expectativas de quien tiene a sus espaldas una carrera
portentosa plagada de logros y encuentros, a menudo entre el mito y la leyenda, como su “descubrimiento” a finales de los setenta por Herbert von Karajan.
No obstante, en esta cita santanderina no fue hasta el
tramo final del programa cuando cuajó de alguna manera la excelencia del dúo
Mutter-Orkis con la Sonata de Franck. Hasta ese momento asistimos a una agradable
velada con una excelente…
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