Con un programa un tanto conciso, pero eminentemente romántico, ha regresado la Orquesta Nacional de España al Festival Internacional de Santander tras su visita en la edición anterior. Ambas instituciones tienen innegables vínculos históricos y algunos veteranos asistentes compartían en los pasillos recuerdos entrañables protagonizados por la ONE en la Plaza Porticada de Santander.
Leonidas Kavakos se presentaba en la capital cantábrica en un momento de plena madurez artística con uno de los grandes títulos del repertorio para violín y orquesta. No en vano, ya con el ataque del Concierto de Chaicovsqui quedó patente su personalidad interpretativa, reflejada en un timbre límpido al tiempo que denso y en una posición hierática que, por el contrario, parecía condensar la cascada de ideas musicales transmitidas con arrojo al instrumento.
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