Me habían hablado de lo bien que sonaba la Orquesta Sinfónica de Galicia en el Auditorio de Ferrol (860 espectadores, inaugurado en 2014) y tenía curiosidad por comprobarlo. Y como las obras del programa parecían adaptarse bien a un auditorio más reducido que el Palacio de la Ópera de A Coruña, sede oficial de la OSG, allí me fuí.
La experiencia fue muy positiva, el Auditorio de Ferrol es cómodo, está al lado del mar por lo que antes de entrar siempre se puede disfrutar de unas bellas vistas, se aparca con bastante facilidad y sobre todo la acústica es buena. Quizá para obras que requieren gran orquesta -estoy pensando en Mahler, Shostakovich o Strauss- la sala se quede un poco pequeña, pero para los Mendelssohn fue muy adecuada, especialmente para la Obertura en do mayor.
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