Bonito programa el n.º 2 de la temporada de abono de la OSCyL, compuesto por obras de ambiente bucólico que combinaban estupendamente y que, lejos de aburrir, crearon una palpable expectación (comentarios preconcierto, silencio y atención después) entre un público ávido de música.
Radicada en Gotemburgo, una ciudad de indiscutible influencia prusiana, Elfrida Andrée desarrolló una fecunda carrera musical rompiendo muchas barreras profesionales impuestas a las mujeres. La Obertura en re mayor es de 1873 (algo posterior a la unificación alemana y la guerra franco-prusiana), y mira mucho a romanticismo de Schumann y sobre todo de Mendelssohn. La versión de Chloé van Soeterstède fue animosa pero mejorable, sobre todo en relación a lo que sí conseguiría en la Pastoral: la claridad de texturas. El segundo tema de la obertura, por ejemplo, sonó…
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