Ambiente animado esta noche en el Auditorio de Galicia, con su sala de conciertos casi llena, y con mucho público joven. El motivo era la actuación de Esteban Batallán, originario del antiguo ayuntamiento de Trasumia (qué topónimo tan acertado), en una de cuyas partes -que hoy forma el pontevedrés municipio de Barro- nació en 1983.
Batallán ocupa desde 2019 la plaza de trompetista principal más prestigiosa en el mundo orquestal: la Adolph Herseth Chair de la Chicago Symphony (patrocinada por un filántropo anónimo). Para sentarse ante el atril del mítico “Bud” Herseth no sólo hay que tocar bien la trompeta, sino ejercitar un temple de acero, porque Herseth se mantuvo allí durante más de medio siglo, y se despidió de su público en olor de multitud.
Comentarios