Vistoso concierto el n.º 3 del abono de la OSCyL, articulado como homenaje a Pauline Viardot y Camille Saint-Saëns. Todo fue coherente en este programa en cuanto a las obras elegidas, y esta coherencia continuó incluso en la extensa propina de la mezzo, lo cual no es demasiado habitual y se agradece. Como igualmente se agradece el encargo de la orquestación de las canciones de Pauline Viardot a Marc-Olivier Dupin, que ha hecho un trabajo fantástico en el que se alternan la discreción y el color (maravillosa labor en La estrella), presididas por el buen gusto y el respeto a la parte vocal. Ha sido un enorme acierto de la OSCyL y espero que estas canciones con orquesta gocen de larga vida en los escenarios.
La interpretación de las obras de Viardot, como ocurrió en todo el concierto, tuvo sus más y sus menos. Karina Demurova es una mezzo en…
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