Entre todas las posibilidades posibles a la hora de organizar un festival musical de verano, el Ayuntamiento de Girona ha optado por un hilo conductor no muy habitual: la música de carácter espiritual, englobando las músicas litúrgicas, religiosas y tradicionales de diferentes partes del planeta y sensibilidades espirituales. Tres espacios de su Catedral y la Iglesia de Sant Domènec han servido de marco para la tercera edición del Festival de Músicas Religiosas del Mundo con un éxito de público (cerca de 7.000 personas) y de calidad más que notable.Una de las novedades de la presente edición del Festival ha sido la de encargar obras de estreno, como se pudo apreciar en el concierto de la pianista gironina Montserrat Massaguer en el claustro de la Catedral, un nuevo espacio conquistado para la música. Con un programa titulado Obras para…
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