Bajo el título de Zarzuela de ida y vuelta hacía su presentación en el coliseo de la calle Jovellanos la soprano Lisette Oropesa, una de las cantantes más demandadas del momento en los escenarios líricos de todo el mundo. Con un muy variado programa conformado por romanzas de zarzuela y, pese al título, una mayor abundancia de canción española, la cantante estadounidense de origen cubano venía a obsequiar al público de Madrid, -que guarda un estupendo recuerdo de ella en su último paso por el Teatro Real dando vida a la Lucia donizettiana-, un repertorio infrecuente para ella en el que incursiona con un profundo conocimiento y un idiomatismo fuera de toda duda.
No solamente por la magnífica dicción castellana, algo que por sus raíces latinas no le es en absoluto ajeno ni indiferente, sino por la adecuación expresiva, siempre emparentada…
Comentarios