El excepcional marco de las dos naves de bóvedas del Castillo de Vilafortuny, en las afueras de Cambrils, sirvió para la presentación del dúo de pianos de las hermanas Ivon & Ivet Frontela, jóvenes pianistas de La Habana, con un programa interesante y variado.Dos pianos de cola, colocados en la esquina formada por el ángulo recto de las dos bóvedas citadas – su ancho permite acomodar apenas 5-6 personas por fila, pero tienen bastante profundidad – suenan muy bien en estas salas enteramente hechas de piedra y ladrillo vista. Una iluminación hecha con ingenio y amor al detalle contribuye a plasmar un ambiente en el cual da gusto oír buena música.El concierto se inició con la conocida Petite Suite de Claude Debussy. Tocada impecablemente por las dos hermanas, fue tal vez la única obra en que me hubiera gustado algo menos de acústica –…
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