Tonos depurados, golpe de arco seguro, mano izquierda precisa, frases moduladas con sensibilidad destacaron en el recital del violinista ruso Dmitri Berlinsky, en el Festival Internacional de Música (FIM 2002). En el piano, Elena Baksht se mantuvo su igual o acompañó discretamente en segundo plano, según requerían las obras del programa.Este comenzó con dos piezas magistrales del extenso repertorio para dúo de violín y piano, de eximios compositores del siglo XX: la Sonata en sol mayor, de Maurice Ravel (1875-1937), y la Sonata en re mayor, de Serguei Procófiev (1891-1953).La obra de Ravel, concluida en 1927, denota la influencia del jazz, sobre todo en el segundo movimiento, blues, y en el perpetuum mobile final, pero la diáfana textura armónica se oye reconociblemente raveliana. La de Procófiev es transcripción propia de la versión…
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