No fue flor de un día. Guardo muy buen recuerdo de la última vez que Lars Vogt estuvo aquí en su doble desempeño como pianista y director; aunque me temía que la cosa se quedaría en eso, en una única aparición. Pues no: ha repetido viaje, pluriempleo, y éxito. A servidor le da mucho gusto participar de los aplausos del público, y todavía más si los aplausos son compartidos por la orquesta. Porque eso quiere decir que también quienes estaban sobre el escenario pasaron un rato estupendo.
La Octava Sinfonía suele considerarse –erróneamente- una obra menor al lado de las hermanas que la rodean, por su corta duración y por su carácter desenfadado. En cuanto a la duración, ¿alguien se atrevería a calificar de obra menor, por nombrar una, la Séptima Sinfonía de Sibelius? Y en cuanto al carácter, ¿puede haber mejor ejemplo de contraste entre los…
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