Aplastado por un maremoto sonoro, Volodin luchaba hasta la extenuación para conseguir que se oyese el piano, y el concertino se movía en su asiento para intentar oír al pianista y así poder seguirlo. Entretanto el director totalmente perdido, hacía volutas. Se preguntarán ustedes qué son las volutas de los directores: yo también me lo pregunto desde que descubrí este neologismo creado por un crítico musical español, que lo emplea muy frecuentemente. No sé qué quiere decir este musicógrafo, yo me limito a indicar que Kochanovsky hacía movimientos incomprensibles y aparentemente inútiles, que se podrían considerar "volutuosos".
Justo es reconocer que Kochanovsky no tuvo las cosas fáciles. El programa había sido diseñado para la presentación con la Orquesta Sinfónica de Galicia de Uladizislau Khandohi (Bielorrusia, ), el pianista ganador del…
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