El Auditorio Kursaal arrancó en un estruendoso aplauso de bienvenida para recibir a una de sus más estimadas cantantes, Maria Bayo, que siguiendo la línea de éxito de su gira estival arrebató a un entregado público.Es Rossini un compositor triunfal y alegre al que tararean incluso los que jamás vieron una ópera suya. Dedicar un recital completo a su repertorio no es tarea de poco mérito, dada la dificultad de los denominados ‘efectos rossinianos’: fuertes, inesperados contrastes de expresión, brillantes crescendi, brillantez melódica y rítmica; a lo que hay que unir el hecho de que creara expresamente en función de las características de los cantantes... pero María Bayo supera con creces el reto, como demuestran los notables éxitos de crítica y público en esta gira. Su voz es prístina y poderosa, con un timbre bellísimo, y posee ese…
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