En su visita a Madrid, la Orchestre de la Suisse Romande, formación centenaria que fundara el ilustre Ernest Ansermet tras la Primera Guerra Mundial, venía a exhibir una pequeña muestra de su gran variedad de repertorios a las órdenes de su titular Jonathan Nott dentro de la temporada de Ibermúsica.
La música francesa es desde sus orígenes el gran caballo de batalla de la orquesta, entre cuyos atriles se cuentan dos españoles, y por ello el programa comenzaba con el complejísimo e infrecuente Concierto para flauta de Jacques Ibert con el franco-suizo Emmanuel Pahud como solista, toda una exhibición de florituras y escalas en una obra ecléctica y de grandes contrastes entre pasajes virtuosísticos y más reflexivos o líricos. Ibert, heredero de Debussy y de la corriente impresionista, isla solitaria frente al Grupo de Los Seis, vierte en sus…
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